viernes, 1 de mayo de 2015

DIÁLOGO CON LOS MUSULMANES



Es posible el diálogo con los musulmanes? Una respuesta desde el Vaticano

VATICANO, 22 Abr. 15 / 10:13 pm (ACI/EWTN Noticias).- El diálogo interreligioso, en concreto con los musulmanes, ha sido el motivo del envío de un comunicado por el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso de la Santa Sede, que pide no perder esperanza y hace hincapié en la necesidad de revisar la educación y las enseñanzas en la familia y la escuela.
El propio organismo vaticano explica que la razón principal es que “los acontecimientos de los últimos tiempos han hecho que muchos nos pregunten: '¿Existe todavía espacio para dialogar con los musulmanes?' La respuesta es: 'sí, más que nunca'”.
En el mensaje se explica que “la gran mayoría de los mismos musulmanes no se reconocen en la barbarie de los hechos”.
El Pontificio Consejo, que está presidido por el Cardenal francés Jean-Louis Tauran, señala que “por desgracia, la palabra 'religión' viene a menudo asociada a la palabra 'violencia', mientras que los creyentes deben demostrar que las religiones están llamadas a ser portadores de paz y de no de violencia”.
En este sentido, “asesinar, invocando una religión, no es sólo ofender a Dios, sino también una derrota de la humanidad”.
Recordando las palabras de Benedicto XVI el 9 de enero de 2006, manifiestan que “ninguna circunstancia puede justificar tal actividad criminal que cubre de infamia a quien la realiza y que es tanto más despreciable cuando se escuda en una religión, trayendo así la pura verdad de Dios a la medida de su propia ceguera y perversión moral”.
El mensaje hace referencia también a la creciente radicalización del discurso comunitario y religioso con los consiguientes riesgos en el incremento del odio, la violencia, el terrorismo y “la estigmatización de los musulmanes y su religión”.
Por ello, “estamos llamados a reforzar la fraternidad y el diálogo”, asegura el comunicado.
Recuerda que los creyentes son “potencias de paz” si se cree “como nosotros los cristianos que Dios es amor”. Se necesita “continuar en el diálogo, también cuando se tiene la experiencia de la persecución” porque “puede convertirse en un signo de esperanza”.
Los creyentes quieren “proponer el respeto de las diferencias, la libertad de pensamiento y de religión, la salvaguardia de la dignidad humana y el amor de la verdad”.
El Vaticano cree que un punto fundamental es la educación, por lo que “debemos tener la valentía de revisar la calidad de la vida en la familia, los modos de enseñanza de la religión y de la historia, el contenido de las predicaciones en nuestros lugares de culto”.
“Sobre todo la familia y la escuela son las llaves para que el mundo de mañana se base en el respeto recíproco y en la fraternidad”.

Carta de Pascua



Carta de Pascua a las iglesias del mundo
Carta de Pascua del arzobispo Justin Welby a los feligreses y dirigentes de las iglesias de todo el mundo.

“¡Alégrate, oh Madre Iglesia! ¡Regocíjate en la gloria!
¡El Salvador ha resucitado,
nuestro Señor de la vida, brilla sobre ti!
¡Que el pueblo de Dios cante y grite de alegría! “

Estas palabras de triunfo son cantadas por todas las iglesias cuando amanece Pascua. Durante siglos este tipo de sonidos de alegría en la festividad de la Pascua se han hecho eco y siguen siendo eco en todo el mundo en una multitud de diferentes lenguas y contextos culturales, surtiendo un profundo impacto en la vida de los cristianos y las iglesias. Con la confesión de que la muerte de Jesús ha sido superada, proclamamos que hemos sido resucitados a una nueva vida en Él.
En el capítulo 15 de la primera carta a los cristianos de Corinto, San Pablo se dirige a las parejas hablando de la resurrección de Cristo con la confianza en la resurrección del pueblo de Cristo.
El apóstol dice claramente que la resurrección de Cristo es un principio, y que la esperanza de nuestra propia resurrección sólo puede estar en Cristo. Argumenta: si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no ha resucitado, entonces su proclamación está vacía y nuestra fe es en vano.
Después de haber expuesto todos los argumentos de los que disponemos los cristianos sobre Cristo resucitado, continúa: “Pero ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos como primicias de los que durmieron”.”Esta es la fe que también se proclamó en la apertura a la Liturgia bizantina de Pascua y que ha sido la confesión de los cristianos durante todos estos siglos”.
La resurrección de Cristo es la gran esperanza, no sólo para cada uno de nosotros en forma individual, sino también para el mundo turbulento de hoy – un mundo en el que la violencia y la violación de los derechos humanos describen el día a día el contexto vital de la gente en muchas partes; un mundo en el que los valores morales y espirituales a menudo parecen irremediablemente inadecuados contra las fuerzas de la ganancia egoísta en todas las esferas de la vida.
Es también un mundo en el que nuestros hermanos y hermanas cristianos son todavía una comunidad sitiada e incluso perseguida en muchos lugares, como lo han sido en diferentes momentos y lugares de la historia. Seguimos recordando los sufrimientos cristianos en el Medio Oriente.
Este año nuestro recuerdo también se centra sobre todo en el pueblo armenio que hace un siglo fueron conducidos a la muerte y al exilio porque eran cristianos.
Es en este mundo en el que el mensaje de la Iglesia en Pascua se mantiene constante a lo largo de los siglos, proclamando en medio de la desesperanza la esperanza de Cristo, triunfante más allá de la muerte y los poderes del mal; vivir y dar vida entre nosotros.
En esta fe en la resurrección seguimos los santos y mártires de todas las épocas que han proclamado a Cristo resucitado como su Señor y Salvador, que creen que en Cristo hay abundante vida y la muerte y el sufrimiento no tendrá la última palabra. La fe en Pascua nos fortalece con la esperanza en la vida, aquí y ahora y en el mundo venidero.
Esta esperanza no es una ilusión, que resulta ser vacía; más bien, es el canto firme probado durante siglos por todos los cristianos. Más allá de la imaginación humana, el poder de la resurrección supera dispares, los conflictos cargados de fuerzas destructivas. Estamos llamados a proclamar la Buena Nueva de Dios en la confianza y la obediencia a Cristo para traer sanación y reconciliación.
La resurrección de Cristo, por lo tanto, también nos obliga a todos para que cada vez más aunar lazos estrechos de comunión cristiana entre nosotros – los santos en el aquí y ahora – para buscar una mayor unidad y trabajar juntos con Cristo, como su cuerpo, en la novedad de la vida ya iniciada por Él.
Es en este espíritu que os saludo con esta carta.
Voy a seguir orando para que la esperanza y la alegría de Cristo resucitado sean los que profundamente muevan nuestros corazones y almas, que vayan a sanar las relaciones entre los individuos, las comunidades y las naciones, y que vaya a desterrar el miedo, superar el sufrimiento, sea agente de paz y logre la reconciliación.
Termino con la canción de Zacarías (Lucas 1:78): “Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó desde lo alto de la aurora, para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte, y para guiar nuestros pasos por el camino de la paz “.
Te abrazo con amor fraternal en Cristo resucitado.
Justin Welby
ArzobispodeCanterbury
Pascua 2015

domingo, 26 de abril de 2015

Una lectura musulmana del testamento espiritual de Christian de Chergé

Una lectura musulmana del testamento espiritual de Christian de Chergé
por Soufiane Zitouni[i] - Miércoles, 08 de septiembre 2010

El testamento espiritual de Christian de Chergé :

Si me sucediera un día --y ese día podría ser hoy --ser víctima del terrorismo que parece querer abarcar en este momento a todos los extranjeros que viven en Argelia,
yo quisiera que mi comunidad, mi Iglesia, mi familia, recuerden que mi vida estaba ENTREGADA a Dios y a este país. Que acepten que el Dueño Único de toda vida no podría permanecer ajeno a esta partida brutal.

Que recen por mí. ¿Cómo podría yo ser hallado digno de tal ofrenda?
Que sepan asociar esta muerte a tantas otras tan violentas y abandonadas en la indiferencia del anonimato. Mi vida no tiene más valor que otra vida.
Tampoco tiene menos. En todo caso, no tiene la inocencia de la infancia.
He vivido bastante como para saberme cómplice del mal que parece, desgraciadamente, prevalecer en el mundo, inclusive del que podría golpearme ciegamente.

Desearía, llegado el momento, tener ese instante de lucidez que me permita pedir el perdón de Dios y el de mis hermanos los hombres, y perdonar, al mismo tiempo, de todo corazón, a quien me hubiera herido. Yo no podría desear una muerte semejante. Me parece importante proclamarlo. En efecto, no veo cómo podría alegrarme que este pueblo al que yo amo sea acusado, sin distinción, de mi asesinato.

Sería pagar muy caro lo que se llamará, quizás, la "gracia del martirio" debérsela a un argelino, quienquiera que sea, sobre todo si él dice actuar en fidelidad a lo que él cree ser el Islam. Conozco el desprecio con que se ha podido rodear a los argelinos tomados globalmente. Conozco también las caricaturas del Islam fomentadas por un cierto islamismo. Es demasiado fácil creerse con la conciencia tranquila
identificando este camino religioso con los integrismos de sus extremistas.

Argelia y el Islam, para mí son otra cosa, es un cuerpo y un alma. Lo he proclamado bastante, creo, conociendo bien todo lo que de ellos he recibido, encontrando muy a menudo en ellos el hilo conductor del Evangelio que aprendí sobre las rodillas de mi madre, mi primerísima Iglesia, precisamente en Argelia y, ya desde entonces, en el respeto de los creyentes musulmanes. Mi muerte, evidentemente, parecerá dar la razón a los que me han tratado, a la ligera, de ingenuo o de idealista: "¡qué diga ahora lo que piensa de esto!"

Pero estos tienen que saber que por fin será liberada mi más punzante curiosidad. Entonces podré, si Dios así lo quiere, hundir mi mirada en la del Padre para contemplar con El a Sus hijos del Islam tal como El los ve, enteramente iluminados por la gloria de Cristo, frutos de Su Pasión, inundados por el Don del Espíritu, cuyo gozo secreto será siempre, el de establecer la comunión y restablecer la semejanza, jugando con las diferencias. Por esta vida perdida, totalmente mía y totalmente de ellos, doy gracias a Dios que parece haberla querido enteramente para este GOZO, contra y a pesar de todo. En este GRACIAS en el que está todo dicho, de ahora en más, sobre mi vida, yo os incluyo, por supuesto, amigos de ayer y de hoy,
y a vosotros, amigos de aquí, junto a mi madre y mi padre, mis hermanas y hermanos y los suyos, ¡el céntuplo concedido, como fue prometido!

Y a ti también, amigo del último instante, que no habrás sabido lo que hacías. Sí, para ti también quiero este GRACIAS, y este "A-DIOS" en cuyo rostro te contemplo. Y que nos sea concedido reencontrarnos como ladrones felices en el paraíso, si así lo quiere Dios, Padre nuestro, tuyo y mío.
 
¡AMEN! IN SHA ALLAH!
Padre Christian de Chergé
 Argel, 1 de diciembre de 1993
Tibhirine, 1 de enero de 1994
abierto el domingo de Pentecostés, 25 de mayo de 1996


Lo que sorprende desde el principio con el testamento espiritual de Christian de Chergé es su título: " Cuando un A- DIOS se vislumbra. Creo percibir un primer mensaje en ese título, que me habla de un Dios sin rostro... Sí, me refiero a que en la frase " Cuando una A DIOS se vislumbra, tan sorprendente como pueda parecer. Pero ¿qué significa este " Dios sin rostro " en el título de Testamento espiritual de Christian de Chergé? Como veremos más adelante, se trata para él de ver a sus hermanos musulmanes con "la mirada del Padre" hacia el final del texto... Pero al principio de su testamento, él ve su partida del mundo de los vivos, es como a través de un velo, pero todavía no con la mirada del Padre, él  está en la angustia humana, natural: frente a un Dios sin rostro.
Christian de Chergé entrevé pues la posibilidad de «ser víctima del terrorismo» en el periodo de los años 93-94 tan terribles para el pueblo argelino en el seno del cual vivió su infancia y donde vivía desde hacía más de 20 años. Él siente que este final dramático es probablemente posible. Vió entonces la finitud humana con la clarividencia, de que está más cerca que nunca del misterio de la encarnación. Pero antes de irse, si hay que irse, quiere transmitir un mensaje al mundo, un mensaje importante para el futuro, un mensaje de vida, un mensaje de paz.
Su vida en Argelia ha sido marcada, fecundada especialmente por un « ribat el salam », un «vínculo de paz » vivido con sufís de Médéa de la Tariqa Alawiyya (en forma de reuniones regulares) (1), pero de manera más general, por sus numerosos y habituales encuentros con musulmánes argelinos. Christian de Chergé era lector del Coran, del que con frecuencia citaba suras en sus homilías, y llegó hasta a reconocer que el mensaje coránico es palabra de Dios dirigida a los hombres (2), lo que ciertamente no es el caso de muchos cristianos, por no decir de la mayoría, incluso de  muchos que son adeptos al famoso diálogo interreligioso...
En aquel momento hay algo que él no quisiera por encima de todo, por encima de su propia muerte, y es que LOS SUYOS, su comunidad, su Iglesia, su familia, acusasen al Islam y a los musulmánes de su muerte. La primera frase de su Testamento espiritual es inequívoca, tiene el corte del compromiso sin ambigüedad, la firmeza de la decisión responsable y madurada: « mi vida estaba ENTREGADA a Dios y a este país. ». ¡Eso está claro! Un verdadero don, sin vacilación, sin titubeos, sin regateo: ¡Christian entrega su vida al Dios y a Argelia! Hay que recordar que en 1960, un guarda rural llamado Muhammed (¡todo un símbolo!) fue asesinado por los muyahidines para salvar la vida de su amigo cristiano, que era oficial en el ejército francés en Argelia (3 )
Una vida sacrificada por una vida salvada, lo que me hace pensar en este dicho evangélico: "porque el que quiera salvar su vida la perderá y quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará" (Evangelio según San Marcos, 8,35) . ¿Es posible entonces que a un musulmán que lleva el nombre del Profeta del Islam se le apliquen a la letra estas palabras de de Cristo? Sin duda, que para el joven oficial Christian de Chergé, si fue el caso. ¿El sacrificio del guardia rural Muhammad fue fundamental?  ¿El joven Christian de Chergé comprendió en este momento que Cristo no pertenecía a ninguna confesión particular y que su Verbo vivo puede también animar a un musulmán?
Es probable…  Muchos años después de este suceso traumático , Christian también está dispuesto a dar su vida al Otro: a Dios y a Argelia. El orden no es, evidentemente anodino: dar su vida a Dios antes que a nada, es válido para cualquier creyente sincero, y dar su vida a Argelia es específico de Christian Chergé, en su determinación particular. Él afirma en esta primera frase de su Testamento espiritual su fe en Argelia, indisociable de su fe en el Dios.
Él tiene fe en el Otro y en su Otro terrestre del momento que es su anfitrión, el pueblo argelino, la tierra de Argelia y el Islam, un cuerpo y un alma, como dirá más adelante en el texto. Entonces él no quiere que los SUYOS lo quieran con este OTRO al cual se consagró: él ya pertenece a los suyos, y esto me recuerda otro discurso del Evangelio: " Si amáis a los que os aman , ¿qué mérito tiene? Porque también los pecadores aman a aquellos que los aman. (Evangelio de San Lucas 6,27 y 6,32). ¡Christian no les pide finalmente a los suyos más que vivir plenamente la  palabra de Cristo!
La segunda frase del Testamento es muy significativa. Cito: «Que acepten que el Dueño Único de toda vida no podría permanecer ajeno a esta partida brutal». Como musulmán, puedo dejar de ser receptivo a este discurso de una gran precisión. Podríamos decir que resume la Unicidad divina en la cual cree normalmente todo musulmán. El gran místico sufí que fue el Emir Abdelkader afirma en su "Kitab el Mawaqif“ (« El Libro de las Etapas »): "Nada es extraño a Alá en el universo , si no, de modo relativo”.
El Emir expresa así la quintaesencia de la doctrina de la Unicidad, Tawhid. Sí hay malos y buenos en el mundo humano, de ahí la necesidad de la Ley, de la Sharia. Pero desde "el punto de vista" divino, nada no es absolutamente malo. Allah dice en el Corán: « Mi Misericordia abarca todas las cosas » (sura de Las Murallas, 7.156). Y un hadith Qudsi (hadith sagrado y auténtico) atribuye estas palabras a Allah: « Mi misericordia es más grande que Mi ira» o según otra versión « Mi misericordia precede a Mi ira».
Hay otra sura del Corán que puede ayudarnos a entender este discurso de Christian de Chergé,  es la Sura 18, titulada " La Caverna ", que narra la historia de los Siete Durmientes de Éfeso, siete como los siete monjes mártires de Tibhirine… pero también una historia fabulosa y rica en simbolismo: el encuentro entre el profeta Moisés y una figura misteriosa que la tradición musulmana llamada El Khadir, lo que significa El Verde o El Verdoso. Esta historia simbólica nos cuenta que Moisés, encarnando sin duda al profeta de la Ley, quiere ser iniciado en una ciencia divina que sólo El Khadir puede enseñarle.
Pero éste advierte a Moisés que probablemente él no tendrá bastante paciencia para comprender esta ciencia que busca. Moisés le promete que será paciente. El Khadir entonces está de acuerdo en dirigirlo, pero pronto su discípulo se indigna por las acciones de su maestro, que hunde una barca de pescadores, mata a un joven y daña a un  pueblo que se ha negado a acogerlos... El Khadir interrumpe entonces la iniciación de Moisés, pero antes de dejarlo, le revela el secreto de su comportamiento que era injusto sólo en apariencia.
Releamos ahora esta frase de Christian de Chergé a la luz de esta historia coránica: «Que acepten que el Dueño Único de toda vida no podría permanecer ajeno a esta partida brutal».. ¿Podríamos entonces decir que este monje cristiano tuvo la paciencia exigida por El Khadir que Moisés no tuvo? El lugar del encuentro con El Khadir el Verdoso es la confluencia de dos mares, barzakh, que es el "lugar" en cierto modo de la conjunción de todos los opuestos. La Sura 18 nos dice también que en este lugar, un pez reencontró su origen, como si este barzakh fuera el origen de la vida misma …
Al igual que Moisés, podemos hacer frente a los juicios negativos, percibir la injusticia de lo que nos parece un disparate,  e incluso en nuestra desesperación hasta podemos llegar a acusar a Dios de esta injusticia aparente, incluso renegar de Dios, olvidar a Dios « que ellos acepten que el Dueño Único de toda vida no podría permanecer ajeno a esta partida brutal. » Christian de Chergé parece al contrario aceptar el sin sentido aparente de su muerte brutal que presiente, sin duda debido a que se abandona totalmente a la voluntad de Dios, porque él tiene fe en la misericordia divina necesariamente superior al absurdo aparente del mundo.
En la tradición sufí, esta serena confianza en Dios se llama tawakkul, que puede traducirse como abandono total a Dios , confianza absoluta en Dios . Pero no hablemos de valentía a propósito del Tawakkul de Christian, y mucho menos ingenuidad, como señala más adelante en el texto: " Mi muerte, evidentemente, parecerá dar la razón a los que me han tratado, a la ligera, de ingenuo o de idealista: "¡qué diga ahora lo que piensa de esto!". Tawakkul, la entrega confiada al Dios, no es ni valiente, niingenuo: es confianza es fe alimentadas del Verbo de Dios mismo. Un árbol sano no es ni valiente ni ingenuo, es !Escuchemos lo que nos dice el Corán en la Sura de Abraham , de este árbol sano :
14.24. ¿Ves con lo que compara el Señor, por ejemplo, la buena palabra? Es un hermoso árbol cuyas raíces se asientan firmemente en el suelo y cuyas ramas se elevan hacia el cielo,
14.25. Produciendo, por la gracia de su Señor, el fruto en todo tiempo. Dios les propone así parábolas a los hombres para hacerlos pensar.
14.26. En cambio, una mala palabra es como un árbol malo que crece a ras del suelo , sin tener nunca un fuerte arraigo .
Christian de Chergé es portador de tal discurso vivo y fecundo, y digo eso a propósito…
“Que recen por mí. ¿Cómo podría yo ser hallado digno de tal ofrenda?" ¡Argumento sorprendente! Pero, coherente con el espíritu de Christian, como lo confirma lo que afirma después. No quiere aparecer como un candidato al martirio, no es su deseo , sería un deseo egoísta que no tiene nada que ver con su vida , su experiencia , su anhelo . No quiere parecer  como un ser extraordinario, alguien más valiente o más fuertes que otros. Piensa en todas las víctimas de la violencia de los hombres muertos en el anonimato. Christian quiere a ser visto como un ser humano común, cuya vida no tiene ni más ni menos valor que la cualquier otro ser humano.
Pero después de haber hecho esta aclaración, él prosigue con otra afirmación que tiene un fondo espiritual considerable: su vida, dice él, « no tiene la inocencia de la infancia ». Y añade: «He vivido bastante como para saberme cómplice del mal que parece, desgraciadamente, prevalecer en el mundo, inclusive del que podría golpearme ciegamente.»  En este momento del texto, no puedo evitar pensar en esta frase de Dostoïevski en Los Hermanos Karamazov: « Todos somos culpables de todo y de todos, y yo más que otros. » Sí, el Testamento espiritual de Christian de Chergé tiene acentos dostoïevskianos, hasta en el perdón concedido y anticipado a su posible asesino. Pero este Testamento tiene, sobre todo, un acento cristiano …
 Christian reafirma luego que no desea morir, que no desea acabar su vida como mártir, sobre todo si debe este "martirio" a un musulmán que cree actuar conforme al Islam, porque no quiere que el Islam en su conjunto sea estigmatizado a causa de su muerte. Él que ha tratado con tantos musulmanes en Argelia, a quienes no hay que calificar sobre todo de "moderados" como se hace hoy en día, sabe propiamente que la violencia que ensangrienta su país de adopción no es dictada por el Islam mismo, sino generada por demasiados años de frustraciones, de humillaciones, de miserias, de sufrimientos del pueblo argelino, que no acepta ya que un país tan rico como el suyo no llegue a sostener sus necesidades más elementales… « Conozco el desprecio con que se ha podido rodear a los argelinos tomados globalmente », aquí Christian no precisa quién desprecia a los argelinos… pensamos obviamente en la Francia colonizadora, pero ¿por qué no también en el mismo poder político argelino? ¡Un pueblo despreciado tiene razones objetivas para rebelarse y el pueblo argelino es un pueblo muy orgulloso!
Y luego viene esta frase magnífica: « Argelia y el Islam, para mí, son otra cosa, es un cuerpo y un alma. » En este momento del texto, Christian pone el dedo sobre algo completamente fundamental: el patrimonio espiritual de Argelia. En el 2009, la Tariqa Alawiyya cuyo líder espiritual es el Cheikh (Jeque) Khaled Bentounès y que su zaouïa madre se encuentra en Mostaganem, en el Oeste argelino, celebró a su Centenario. En esta ocasión, el Cheikh  Bentounès lanzó sobre los caminos del vasto territorio de Argelia una « caravana de la esperanza” con el fin de promover, de presentar, de hacer descubrir o redescubrir el rico patrimonio espiritual de Argelia celosamente preservado durante siglos en muchas de zaouïas.
Esta « caravana de la esperanza » no tenía un fin proselitista, sino que pretendía animar o reanimar esta alma viva de Argelia de la que habla precisamente Christian de Chergé. El « Ribat al salam » evocado más arriba fue un vínculo de paz entre los monjes cristianos de Tibhirine y  los fuqaras (discípulos) de la Tariqa Alawiyya de Médéa y « la caravana de la esperanza » pasó justamente por Tibhirine en junio de 2009 por  iniciativa de estos discípulos alawi para rendir homenaje a los monjes mártires, en presencia de cristianos de Argelia, del Arzobispo d' Alger y del embajador de Francia en Argelia. ¡Christian de Chergé comprendió bien el papel fundamental de la espiritualidad musulmana en Argelia, porque en efecto, ¡un cuerpo sin alma es un cadáver! Pero también, ¿qué es un alma sin cuerpo?
El cuerpo, es Argelia, y es en cierto modo un cuerpo maternal para Christian. Después de haber afirmado que Argelia y el Islam son un cuerpo y un alma, él añade: « Lo he proclamado bastante, creo, conociendo bien todo lo que de ellos he recibido, encontrando muy a menudo en ellos el hilo conductor del Evangelio que aprendí sobre  a las rodillas de mi madre, mi primerísima    Iglesia, precisamente en Argelia y, ya desde entonces, en el respeto de los creyentes musulmanes. » Aquí se mezclan las imágenes de una Argelia maternal, de una madre que le enseña el Evangelio con amor sobre sus rodillas y de una madre espiritual que es la Iglesia. ¡Bella Trinidad! No creo que esto sea una coincidencia el que Christian recalque así el aspecto maternal de su experiencia espiritual en Argelia.
En la tradición musulmana, la matriz es fundamental: la fórmula para iniciar cualquier acción y toda recitación del Corán es: " Bismillah el Rahman el Rahim”, traducido generalmente por “en  el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso".  Pero las palabras " Rahman " y " Rahim ", que son ambas nombres de Alá, los más citados entre sus 99 Nombres, evocan también la dimensión matricial de Dios, su dimensión maternal. La tradición sufí dice que Allah  ama a sus servidores como una madre. Un hadiz relata la siguiente historia: Un día en que el Profeta Muhammed se encontraba con sus compañeros vieron a un niño en el borde de un precipicio a punto de caer, cuando de repente apareció su madre que le salvó in extremis . El Profeta preguntó entonces a sus compañeros: "¿Acaso hay alguien que puede amar a este niño más de su madre?” Los compañeros respondieron: "no." " Pues sí, añade el Profeta, Allah ama a ese niño más que su propia madre!".
Vayamos ahora a esta confesión de Christian, después de referirse a los que le consideran ingenuo: « Pero estos tienen que saber que por fin será liberada mi más punzante curiosidad. Entonces podré, si Dios así lo quiere, hundir mi mirada en la del Padre para contemplar con Él a sus hijos del Islam tal como Él los ve, enteramente iluminados de la gloria de Cristo, frutos de Su Pasión, inundados  por el Don del Espíritu cuyo gozo secreto será siempre, el de establecer la comunión y restablecer la semejanza, jugando con las diferencias. » Por supuesto, yo soy musulmán, y hay allí un lenguaje específicamente cristiano casi incompatible con mi fe, ¿por qué negarlo?
Por otra parte el mismo Christian  no niega las diferencias, por el contrario, dice que al Espíritu de Dios le gusta jugar con las diferencias con el fin de restaurar la semejanza fraternal y establecer la comunión de los corazones. Un hadiz afirma que " la diferencia (o la divergencia) es una Misericordia de Allah". Y, en efecto, ¿cómo avanzar en el encuentro de los demás sin esta diferencia? Si no hubiera diferencia, no se habrían alcanzado progresos, y no habría crecimiento posible, permaneceríamos en un igualitarismo al ras de las margaritas, es decir nos deshumanizaríamos. El que no avanza retrocede.
Pero más allá de esta diferencia necesaria, querida por Dios mismo, hay esta "mirada del Padre " que unifica, que reconcilia, que se encuentra más allá de las oposiciones. Es esta mirada la que Christian espera alcanzar más allá de la muerte. Un versículo del Corán dice: " Todo está condenado a perecer, excepto la Faz del Señor " ( Sura " del  Relato", 28,88 ) . Es este el Rostro de Dios que Christian quiere contemplar, este Rostro en el que no hay oposición , en el que la comunión y semejanza están restablecidas . Christian aspira a contemplar el verdadero Rostro de Dios.
Podría parecer que se contradice al final en este texto conmovedor de ternura y compasión, porque al principio, hizo hincapié en que no deseaba morir como mártir, aunque desde la primera frase confesó que su vida estaba entregada a Dios y a Argelia. La tradición sufí me ayuda a comprender que no hay ninguna contradicción en la declaración de Christian. He aquí lo que dice el Cheikh Muhieddine Ibn Arabi , un gran maestro sufí del s. XII-XIII, a propósito del amor desbordante de una cierta categoría de siervos de Dios : "Es el exceso de amor o plenitud del amor ( ifrât al-mahabba) o el amor desbordante ( mahabba mufrita ) al que se aplica la palabra divina : Los que creen tener un amor más intenso ( ashaddu hubban) por Dios (Corán 2,65)"; y luego más adelante, dice: "Según los relatos, esta afección se había apoderado de Zulayka (la esposa de Putifar ) . Se abrió una vena y la sangre, manchó el suelo en muchos lugares, marcó, " ¡José, José!”. Porque la mención del nombre de su amado se había difundido a través de sus venas. Esto es lo que también es referido a  Al-Hallaj, cuya sangre chorreando de sus miembros amputados escribía el nombre de Allah! Allah!" Dondequiera que caía. En ese estado, improvisó estos versos - ¡Dios tenga piedad de él! –
Ni los miembros ni mis articulaciones fueron amputados
¡Sin que tu evocación, Señor,  no se encontrara allí!

Tales casos pertenecen a esta clase de afecto y corresponden a estos seres desbordantes de amor (’ushshâq) que encontraron de así la muerte por amor. Tal sacrificio es denominado el dominio  del amor (gharâm) (4). » (Tratado del Amor, cap. 7 «Los Nombres del Amor », § 3 « Al-‘Ishq: El desbordamiento de amor », Albin Michel, pp 123-124).
¿Entonces Christian de Chergé aspiraba al martirio? Si él desborda de amor por Dios, entonces podemos responder positivamente a esta pregunta. Pero añadiendo en seguida que es Dios mismo quien arrebata a Su servidor así, por muy escandaloso que esto pueda parecer. « ¡Que  acepten que el Dueño Único de toda vida no podría permanecer ajeno a esta partida brutal »…  Un amigo sufí me dijo un día a propósito de los siete monjes mártires de Tibhirine: « es una suerte para ellos! ¡este martirio es el signo que el Dios los ama mucho! » ¿Palabras chocantes? ¿Escandalosas? ¿O grito del corazón « que tiene sus razones que la razón ignora »? Cada uno ha de hacerse su propia opinión sobre esta pregunta delicada. íntima… pero esta frase de Christian parece no dejar ninguna duda sobre su comprensión de su propio sacrificio: « Por esta vida perdida, totalmente mía, y totalmente ellos, doy gracias a Dios que parece haberla querido enteramente para este  GOZO, contra y a pesar de todo. »
El testamento espiritual de Christian de Chergé termina con un perdón incondicional para aquel que lo asesinará. Cuando le conté a mi padre la historia del martirio de los siete monjes de Tibhirine, me dijo: " ¡los musulmanes que hicieron esto van a ir todos directamente al infierno, y los monjes mártires irán directamente al paraíso!” ¡Allí  también fue un grito desde el corazón! La mayoría de los musulmanes sólo pueden estar sorprendidos e indignados por ese crimen contra los siervos de Dios, sobre todo cuando el propio Corán elogia a los monjes cristianos que oran a Dios día y noche.
Ley del talión es generalmente admisible en la tradición musulmana, pero siempre existe la posibilidad de que la familia de la víctima de un homicidio consiga el precio de la sangre por otro medio distinto que el de la muerte del asesino. Y además está este versículo de la Sura de " Las Abejas ": « Si debeis castigar, hacedlo en la medida de la ofensa sufrida, pero si perdonáis, esto será mucho mejor para los que son capaces dominarse. » (16.126).
Ser capaz dominarse… pienso aquí en la historia de Caín y Abel tal como es contada en Corán:
5.27. Cuéntales la historia tal cual es, de aquellos dos hijos de Adam. Cada uno de ambos hermanos había hecho una ofrenda, pero la de uno fue aceptada, mientras que la del otro era rechazada. « Te mataré », le dice este último a su hermano, que le respondió: « ¡Que quieres,  Dios acepta sólo de aquellos qué Le temen!
5.28. Aún cuando tu extendieses sobre mí tu mano para matarme, yo no extendería la mía, porque yo temo demasiado a mi Señor, al Señor del Universo, para cometer un crimen igual!
5.29. Prefiero que tu solo cargues con mis pecados y los tuyos, y tú serás condenado a la Gehena que es la recompensa merecida para los criminales »
5.30. Pero, obedeciendo sólo a su instinto animal, Caín fue arrastrado al homicidio de su hermano. Él lo asesinó y se encontró por ello entre el número de los réprobos
5.31. Dios envió entonces un cuervo, que comenzó a arañar la tierra para mostrarle cómo debía enterrar el cadáver de su hermano.” ¡Desgraciado de mí!, exclamó el asesino ¿Soy pues incapaz de imitar a este cuervo y enterrar los restos de mi hermano? “ Y desde entonces, ne dejó de ser roído por intensos remordimientos.
El versículo 29 de esta Sura titulada " La Tabla " puede parecer escandalosa !Abel dice a Caín que si le mata, cargará sobre sí con sus propios pecados y los de su víctima! Ello puede entonces movernos a compasión de este pobre Caín, “que no sabía lo que hacía..."  El versículo 32 de la misma Sura, justo después de la historia de Caín y Abel, dice así: " Es por eso que hemos promulgado esta ley para los hijos de Israel: " Quien mate a un ser humano no culpable de asesinato o de sedición en la tierra será considerado como el asesino de la Humanidad. El que salve la vida de un solo ser humano será considerado como si hubiese salvado la vida de toda la Humanidad." Envió Dios un cuervo a Caín para hacerle consciente de su culpabilidad y hacerle sentir remordimiento... El cuervo, es el ave de mal agüero que no trae la rama de olivo anunciando la salvación a Noé, pero al mismo tiempo, alentó a Caín para cavar la tierra... Esta imagen de " cavar " me recuerda una historia real de Christian de Chergé en Tibhirine y que él cuenta así:
“Desde que un día Mohammed (un vecino del pueblo de Tibhirine) me pidió, de improviso, que le enseñara a orar se acostumbró a venir regularmente para hablar conmigo. Este es un vecino con el que tenemos una larga historia de trato.
A menudo debía recortar el trata con él, o pasar fines de semana sin encontrarnos cuando los huéspedes eran demasiado numerosos y absorbentes.
Un día, él encontró la fórmula para volverme al orden y solicitar una cita:
« ¡Hace mucho tiempo que no cavamos nuestro pozo! » Se mantuvo la imagen. La empleábamos cuando sentíamos la necesidad de intercambiar a fondo.
Una vez, a modo de broma, le pregunté: " Y en lo más profundo nuestro pozo, ¿qué es lo que encontraremos?  ¿Agua musulmana o agua cristiana? " me miró medio riéndose, medio apenado: " De todos modos, hace tanto tiempo que caminamos juntos y todavía me haces esa pregunta! ... Sabes, que en el fondo de ese pozo, lo que encontramos es el agua de Dios. "(5)
Es decir, más allá de nuestras diferencias dogmáticas, teológicas, culturales, se encuentra lo mismo que todos buscamos , cristianos y musulmanes , esta  "Agua de Dios "que saciará nuestra sed de paz, nuestra sed de salvación. Christian de Chergé a buscado este agua de Dios con sus hermanos cristianos y musulmanes en Argelia. Un agua viva, como aquella donde el pez de Moisés y de su criado encuentra la vida y dónde se encuentra la confluencia de los dos mares , el “barzakh”, es decir, el punto del encuentro.
Notas:
(1) Lea acerca de " Ribat el Salam": Christian de Chergé, una teología de la esperanza  del Padre Christian Salenson, teólogo y director del Instituto de Ciencia y  Teología de las religiones (ISTR) de Marsella, pp. 232.233, Bayard, 2010.
 (2) Ibíd. Capítulo 4: "El lugar del Islam en el plan de Dios" (pp.53 -71) y el capítulo 6: "La lectura del Corán" (pp. .93-106) y una antología que se publicará el 16 de Septiembre próximo en Bayard: El Verbo se hizo Hermano, Christian de Chergé y el diálogo islamo-cristiano, Sor Bénédicte Avon, Anne-Noëlle Clément, Roger Michel y Christian Salenson (un grupo de trabajo del ISTR de Marsella ISTR dedicado a los textos de los monjes de Tibhirine).
(3) Ibíd. pp. 41-45.
( ) Ibn al -Arabi , Tratado del Amor, cap. 7 "Los Nombres del Amor", § 3 "Al- 'Ishq : El torrente del amor", pp. 123-124, Albin Michel 2007 ( traducción al francés de Maurice Gloton ) .
( 5) Chistian Salenson,  Cristian de Chergé una teología de la esperanza, op.cit . , Pp.75 -76.






[i] Soufiane Zitouni,
Profesor de Filosofía en el Liceo de Mont-Plaisir de Valence.  
Miembro de la Tariqa  sufí  Alawiya.
Participa con frecuencia en encuentros y coloquios entre católicos y sufíes.